Estudiantes de 2° Año en ejercicio preclínico presencial

Perteneciendo a la cohorte de estudiantes 2020, que ingresó a la Facultad de Odontología de la Universidad de Chile en el debut de la pandemia por COVID-19, y que les instaló en la docencia remota de emergencia, una modalidad que fue implementándose en la práctica, estudiantes de 2° Año debutaron en la Unidad de Trabajo del Estudiante (UTE) Simulaciones para el ejercicio profesional.

La gran mayoría no estuvo dentro de las instalaciones de Olivos N° 943, en Independencia, sino hasta diciembre del año pasado, cuando se les organizó la tradicional Bienvenida Mechona en modalidad presencial; e incluso varios/as de los/las estudiantes de 2° Año no habían pisado la Facultad, hasta que, hace un par de semanas y de manera progresiva y con aforos determinados, iniciaron el acercamiento al ejercicio odontológico.

Como docente responsable de esta UTE, el Dr. Gonzalo Rodríguez Martínez se declaró satisfecho, y aun cuando se trata de 4 sesiones de 5 horas por estudiante, era necesario el encuentro y el reconocimiento con los espacios institucionales y la experiencia vivencial presente con los compañeros/as de curso y profesores. “Más allá del logro curricular trazado, aquí el valor es socioemocional, los y las estudiantes se ven y relacionan entre ellos y con la institución. Les entregamos su Tarjeta Universitaria Inteligente (TUI) y su porta credencial, con lo que se incorporan a la identidad de la Universidad de Chile y comienzan a forjar su pertenencia, o sea, se sienten hijos de Bello”, manifestó el Docente.

Es históricamente el curso más numeroso, 153 estudiantes que asisten a la UTE los días martes y miércoles, donde cada docente trabaja con 4 o 5 de ellos/as, potenciando una formación más personalizada. “Por delimitación de aforo, tenemos 7 docentes por piso, totalizando 26 a 30 personas en los Laboratorios de Preclínicos del 1° y 2° piso”, explicó el Dr. Rodríguez.

Tras 14 meses de crisis sanitaria, el académico del Departamento de Odontología Restauradora y ex Director de Pregrado de la Facultad de Odontología se siente orgulloso de sus estudiantes y el cuerpo académico con el que comparte semanalmente. “Hemos realizado esfuerzos de adaptación de calendarios y actividades, con un gran compromiso de todos/as: los estudiantes son tiradores para arriba y los/las docentes han comprendido que, si bien su rol no es igual al del año pasado en el 1° Semestre, esta experiencia ha enriquecido nuestro trabajo, pues los aforos limitados favorecen la enseñanza de calidad”, reflexionó el Dr. Rodríguez.

¡Al fin ser dentista!

Estudiante de 2° Año y delegada de la UTE de Simulaciones para el ejercicio profesional, Francisca Burgos, confesó que “estaba súper ansiosa, igual que todos mis compañeros, este es el segundo periodo y siento que se aprende mucho más que online, lo necesitamos, la verdad. También ayuda a ver gente, que también es un tema súper importante”.

María Ignacia Munizaga, también Delegada de la UTE de Simulaciones para el ejercicio profesional, valoró la experiencia como grata y emocionante, “después de estar esperando un año, seguir todos los protocolos, pero más que nada el reencuentro con los compañeros, con los profesores, el contacto social, es súper importante. Además, aprender a utilizar todo lo que nos enseñaron teóricamente, ha sido maravilloso, es como jugar a ser dentista. Muy grato el encuentro”.

La Delegada General de 2° Año, Javiera Monje, nunca había estado en nuestra Facultad, “de hecho cuando tuve el primer práctico, fue la primera vez que vine y vi la facultad por dentro, todo para mí fue nuevo, entonces, estaba súper emocionada”, confesó y añadió que “cuando entré a la carrera, todavía no nos mandaban a cuarentena y pensaba que iba a entrar a la Universidad, pero después me desanimé, estuve un poco bajoneada porque pensé que nunca íbamos a entrar y nunca iba a conocer la Facultad, pero ahora que estamos adentro, estoy súper feliz y espero que me vaya bien nomas”.

La bioseguridad como estándar

El uso de elementos de protección personal (EPP) son frecuentes en el ejercicio clínico para los/as cirujanos/as dentistas, la pandemia elevó los estándares de bioseguridad de la atención odontológica, por lo que la experiencia de la simulación replica los mismos protocolos preventivos ante la COVID-19.

“El proceso no ha sido tan complejo, puesto que los odontólogos siempre han usado mascarillas, están acostumbrados a eso, pero de a poquito lo vamos asimilando. Quizás complica usar pecheras, al usar los celulares, pero no todo lo vale”, sostuvo Francisca Burgos.  Lo que reforzó María Ignacia Munizaga, “se nos han dado todas las herramientas para que no sea un aprendizaje tan difícil y se nos reitera, constantemente, cómo seguir paso a paso. Es un poquito incomodo tener tantas cosas puestas, cuesta acostumbrarse a utilizar todas las medidas de seguridad, pero uno se adapta rápido, todo esta tan ordenado y bien hecho que no he tenido problema con adaptarme a las medidas de bioseguridad”.

Para Javiera Monje es muy correcto aplicar los altos estándares porque “estamos protegiéndonos a nosotros y a nuestros pacientes, todo es para mejor. Quizás esta pandemia estaba hecha para algo, era una señal no lo sé, pero como nunca he estado en esta situación, implantar todo esto que es nuevo para mí, es algo normal; hubiese sido diferente si yo habría estado en la Facultad, pero no me produce ningún tipo de incomodidad, pues siento que es por el bien de todos”.

La respuesta docente y estudiantil

Apenas instalada la pandemia por COVID-19, en los espacios educacionales se identificó a la modalidad de enseñanza y aprendizaje en contexto de pandemia, como docencia remota de emergencia. Atravesado por la crisis sanitaria, el cuerpo docente universitario debió reorganizar la estrategia educativa y ajustar la planificación, objetivos y actividades a lograr.

Con el transcurso del tiempo, la modalidad remota comenzó a volverse mixta, incorporando hitos de presencialidad, donde la flexibilidad ha sido clave para la adaptación entre docentes y estudiantes.

Francisca Burgos aseguró que “con los profesores ha sido un trabajo mutuo, con las otras delegadas tenemos reuniones frecuentes con el Prof. Gonzalo Rodríguez y la Prof. Patricia Cisternas, y siempre tratamos de velar por el bien común, sobre todo los/as compañeros/as de región; por ejemplo, para formar los grupos, hicimos un archivo excel y nos fuimos anotando por afinidad y no por obligación, para que se nos haga más fácil. Se reorganizaron nuevos grupos y todo es comunicación, tenemos una compañera que es de San Antonio y tiene que venir los lunes, se queda donde una compañera y todos nos vamos adaptando porque necesitamos estas 5 horas, que no es tanto, pero son necesarias”.

María Ignacia Munizaga reconoció que “el año pasado fue un poco más complejo, porque todos estamos aprendiendo a adaptarnos a esta nueva situación, pero este año con todo lo vivido, ha sido mucho más fácil. Los profesores han sabido llevar los ramos con las calificaciones, hay súper buena disposición para conversar respecto a fechas, ante cualquier inquietud que tengan los alumnos hemos tenido excelente respuesta, no ha habido ningún problema con la comunicación entre docente y alumno”. La estudiante también destacó la preocupación por quienes vienen de fuera de Santiago, “sabemos que es mucho más difícil buscar un lugar acá donde quedarse, donde comprar los materiales, se requiere de mucha anticipación para que ellos tengan los tiempos. Tenemos compañeros que van a venir en junio, por lo mismo, entonces, estamos bien preocupados que todos tengamos la misma oportunidad y que todo sea muy llevadero”, afirmó.

Javiera Monje estimó que ciertas asignaturas calzan con la docencia online y otras presencial, “como esta, que era necesario hacerlo y encuentro que está bien, también depende del aprendizaje de cada uno, pero como nosotros entramos y nos aplicaron inmediatamente la actividad online, siento que no sería un gran cambio aplicar la docencia mixta, pues siento que potenciaría alguna habilidad de nosotros, tanto intelectual como práctica”.

Sobreponerse a los miedos y confiar en las capacidades propias y de la U

Las estudiantes y delegadas de 2° año coincidieron en sus buenos deseos para su curso, “todos muy capaces, de modo que no duden de lo que están aprendiendo y que confíen; yo confío en sus capacidades y que serán un gran dentista”, aseveró Francisca Burgos.

María Ignacia Munizaga advirtió que, “al principio da miedo, respecto a los contagios, uno lleva harto tiempo encerrado y le da nervio qué va a pasar con los contagios, que es la constante preocupación de los estudiantes, pero mi consejo es que no se preocupen, que vengan a los prácticos, porque es súper importante, La Universidad se ha preocupado 10 de 10 de que todo esté perfectamente habilitado para que no suceda ningún contagio y, si uno es responsable y sigue las medidas, no hay nada de qué preocuparse, sólo disfrutarlos. Esto es lo que queremos hacer todo con nuestras manos, así que se motiven, no tengan susto, estudien bien y no va a haber ningún problema”.

Javiera Monge planteó que “lo único que necesitamos es motivación y, si nos gusta esta carrera y queremos seguir acá, a darle duro y acoplarnos a todas las medidas que necesitemos, porque al final si nosotros queremos esto para nuestro futuro hay que darle con todas nomas, entonces a pesar de todos los obstáculos esto no hace más fuerte a nosotros y, ojalá, sea la mejor generación que salga de la carrera”.

Últimas noticias

Más noticias

Editorial Decana Irene Morales Bozo:

En memoria de l@s que partieron

"El espíritu de nuestra comunidad fue especialmente conmovido por la despedida de una compañera de trabajo activa y un ex - compañero de trabajo, ya retirado, ambas, personas con quienes se entrelaza nuestra historia humana, como parte de la convivencia triestamental dentro de la Facultad de Odontología".

Compartir:
http://uchile.cl/o176690
Copiar