Con la participación de estudiantes, académicos y funcionarios/as, la Facultad de Odontología de la Universidad de Chile realizó una jornada de conmemoración del Día de la Concienciación sobre el Autismo, centrada en la inclusión, la neurodivergencia y los apoyos institucionales en educación superior.
La actividad fue organizada por la Unidad de Apoyo al Aprendizaje (UAA) de la Escuela de Pregrado, y contó con las exposiciones de la Dra. Daniela Reinero, encargada de Equidad e Inclusión FOUCH; del psicólogo Diego Barrera, encargado de discapacidad psicosocial; y de la terapeuta ocupacional Laura Matthey, encargada de diversidad funcional.
La primera exposición estuvo a cargo de la Dra. Reinero, donde se abordaron los marcos normativos que sustentan la inclusión en educación superior, incluyendo la legislación vigente, la Política de Equidad e Inclusión de la Universidad de Chile y el Protocolo de Flexibilidades Académicas de la Facultad. En este contexto, se enfatizó que la educación inclusiva se sustenta en un enfoque de derechos, que interpela a las instituciones a avanzar en la eliminación de barreras y en la generación de condiciones que permitan trayectorias académicas equitativas y sostenibles.
El siguiente en exponer fue Diego Barrera, quien presentó una ponencia centrada en los principales paradigmas desde los cuales se ha comprendido la diferencia neurológica, destacando la relevancia de avanzar hacia un enfoque neuroafirmativo. Desde esta perspectiva, se releva la diversidad como parte constitutiva de la experiencia humana, poniendo énfasis en que la inclusión no es una acción puntual, sino una práctica cotidiana y una responsabilidad compartida por toda la comunidad educativa.

Posteriormente, Laura Matthey abordó el trabajo desarrollado por la Facultad en relación con las flexibilidades académicas dirigidas a estudiantes neurodivergentes, incluyendo la presentación de resultados obtenidos a partir de cuatro entrevistas semiestructuradas a estudiantes autistas de distintos años de la carrera. Los resultados se organizaron en cinco dimensiones principales: la universidad como proceso de adaptación constante; las principales barreras en el entorno universitario; las flexibilidades académicas como herramienta para favorecer la participación; el rol docente como elemento clave en la experiencia universitaria; y la permanencia, motivación y sentido de la carrera.
En las narrativas del estudiantado se identifican experiencias transversales de resiliencia, determinación y compromiso, muchas veces atravesadas por agotamiento y estrategias de camuflaje social. Algunas de las frases compartidas durante la presentación reflejan con claridad estas experiencias:
- “La Unidad de Apoyo al Aprendizaje me ayudó a ver que sí tenía un canal de apoyo y que no tenía que enfrentar todo sola” (estudiante de 2° año).
- “Conseguir pacientes me drena mucho” (estudiante de 4° año).
- “Usar tapones de cancelación de ruido fue otro mundo. Me siento más descansado más que solo concentrado. Desde el trayecto en micro y metro ya hay una sobrecarga importante de ruido, y llegar a la universidad con menos saturación cambia completamente la calidad de vida” (estudiante de 5° año).
- “Poder llegar hasta aquí también significa demostrarme a mí misma que sí podía” (estudiante de internado).
Estas experiencias permiten visibilizar no solo las barreras presentes en la formación, sino también las estrategias que el propio estudiantado ha desarrollado para sostener sus trayectorias académicas, evidenciando la necesidad de contar con apoyos institucionales pertinentes y oportunos.
En este marco, las flexibilidades académicas fueron presentadas como medidas situadas y proporcionales, orientadas a resguardar el logro de los aprendizajes sin comprometer la calidad formativa, permitiendo así trayectorias educativas más equitativas. Estas medidas se articulan desde un principio de corresponsabilidad entre estudiantes, docentes e institución, reconociendo que la equidad no implica tratar a todos por igual, sino responder a las necesidades específicas de cada trayectoria.
Asimismo, durante la jornada se relevó la importancia de avanzar en entornos formativos que resguarden la salud mental del estudiantado, particularmente en contextos clínicos, donde las exigencias académicas, emocionales y asistenciales demandan condiciones de acompañamiento, buen trato y respeto por la dignidad de las y los estudiantes.
La jornada finalizó con la presentación del documento “Orientaciones académicas para una educación inclusiva con personas neurodivergentes: Flexibilidades académicas y recomendaciones docentes”, elaborado por la Unidad de Apoyo al Aprendizaje como una herramienta orientadora para el cuerpo académico, que busca fortalecer prácticas pedagógicas inclusivas y facilitar la implementación de ajustes razonables en el aula y en contextos clínicos.
Más que una conmemoración, esta instancia se configuró como un espacio de escucha, reconocimiento y reflexión, donde las experiencias del estudiantado dialogan directamente con los desafíos institucionales. La actividad permitió relevar necesidades, avances y oportunidades de mejora, fortaleciendo una mirada crítica y comprometida con la construcción de entornos de aprendizaje más accesibles, respetuosos e inclusivos.
De este modo, la Facultad de Odontología reafirma su compromiso con el desarrollo de una comunidad universitaria que reconoce la diversidad como un valor, promoviendo condiciones que favorezcan la participación, el aprendizaje y la permanencia de todas las personas. En esta línea, continuará avanzando en el fortalecimiento de estrategias de acompañamiento, la formación de comunidades educativas más conscientes y el desarrollo de herramientas que permitan sostener trayectorias académicas inclusivas, en coherencia con los desafíos actuales de la educación superior.
FUENTE: Dr. Gabriel Rojas. Unidad de Equidad e Inclusión, Dirección de Pregrado, Facultad de Odontología, Universidad de Chile. Fotografías, gentileza Dr. Gabriel Rojas.
