En el contexto de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer 2026, la Dra. Andrea Muñoz Martínez, académica del Departamento de Salud Pública, de la Facultad de Odontología de la Universidad de Chile (FOUCh), publicó la Columna de Opinión "Sexo, género y salud: Inequidades que atraviesan la vida social", en el medio digital El Desconcierto. En su análisis, la académica sostuvo que las disparidades en el bienestar de la población no pueden reducirse a factores genéticos, “el estado de salud está profundamente influido por las condiciones en que las personas nacen, crecen, viven y trabajan: los determinantes sociales de la salud”.
La Dra. Muñoz enfatizó en la distinción entre sexo –biológico- y género –roles sociales- para comprender estas dinámicas, por cuanto “las inequidades de género no se explican solo por biología. El Género distribuye tiempo, trabajo, ingresos y exposición a riesgos, condicionando la posibilidad de enfermar y acceder a prevención y tratamiento”. Esta estructura social provoca que, a nivel global, las mujeres reporten una peor salud percibida, incluso tras ajustar variables socioeconómicas.
El impacto de las brechas de género en la Salud Oral y las Políticas Públicas
Un aspecto crítico del análisis de la Dra. Muñoz, se centra en cómo estos determinantes se manifiestan en la Odontología, por cuanto, aseguró, las patologías no afectan a todos por igual debido a conductas y barreras sociales, “los hombres presentan mayor prevalencia de periodontitis severa y cánceres de cabeza y cuello, asociados a mayor consumo de tabaco y alcohol y a menor utilización de servicios preventivos”. Por el contrario, las mujeres suelen experimentar una mayor pérdida dentaria, fenómeno que vincula a “desigualdades socioeconómicas acumuladas a lo largo del curso de vida”.
En el ámbito de las Políticas Públicas en Chile, la Dra. Andrea Muñoz valoró programas como “Más Sonrisas para Chile”, el que ha permitido resolver necesidades acumuladas en poblaciones vulnerables. No obstante, advirtió que estas medidas son insuficientes si no se abordan las causas de raíz. “Las Políticas focalizadas pueden contener el daño en poblaciones prioritarias, pero no modifican por sí solas los determinantes sociales que distribuyen la enfermedad de manera desigual en la sociedad”.

